TODO ES PASAR Y PASAR

 

Todo es pasar y pasar

sin detenernos nunca,

sin mirar a las flores

qué junto al camino crecen.

 

Todo es andar y andar

siempre sin detenerse

no ver el agua correr

y entre la maleza perderse.

 

No fijarse. Andar y andar

y por el paisaje perderse

no oír el canto glorioso

del rumor de las flores.

 

No oír el canto de los pájaros

ni el sonido de las piedras

cuando ruedan al ser pisadas

por los caminantes ausentes.

 

Andar y andar, sin detenerse.

Aprisa, sin observar, sin observarse.

Ciego de vida y paisaje

ciego eternamente.

 

Otros tantos como tú, sin destino

por la calle andan perdidos.

Andar, sin darse cuenta, no vivir

Y entre las gentes perderse.

 

MARCELINO ARELLANO ALABARCES

Enero, 26/ 09 (Inédito)

 

 

 
         
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