EN UN CERCANO Y LEJANO ECO
Otra vez me pierdo camino del olvido que me da tu ausencia y tu lejanía. ¿Por qué caminos, por qué rutas se gastaron mis sandalias?
Huelo el perfume penetrante de la verde y rizada albahaca. Decías mi nombre que se repetía en un cercano y lejano eco.
Sombra de las altas encinas, que se mecían por el viento. Sus ramas barrían las hojas secas. un ruiseñor cantaba en una rama.
Tus manos a albahaca olían; tus manos blancas, soñadas, que nunca he olvidado ni nunca olvidaré en mi vida.
¿Por qué caminos, por qué rutas se gastaron mis sandalias? Yo, perdido en la vereda de tus olvidos. Tú, perdida en la distancia.
MARCELINO ARELLANO ALABARCES De su libro “Viento de otoño”
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